En Honduras hay dos carteles, uno cachureco y otro liberal.

Después de permanecer en silencio por varios meses, el defenestrado director general de la Policía Nacional, comisionado Ramón Sabillón Pineda, ha empezado a revelar una serie de situaciones que a su juicio le han “salpicado” sus 37 años de carrera profesional.

En varias comparecencias ante la prensa, se refirió también al informe del periódico estadounidense The New York Times y a la depuración de la Policía Nacional, institución que está a punto de dejar, por los rumores que corren sobre la salida de un grupo de oficiales, entre los cuales figura él.

Sabillón Pineda recuerda muy bien que “solicité autorización al señor ministro y al fiscal general actualmente para hacerle una entrevista post captura a los extraditables y les hice una entrevista profesional. No voy a mencionar los nombres porque de repente algunos de ellos en Estados Unidos pueden abrir expedientes por lo que yo voy a relatar”.

“Eso no lo hace nadie, eso lo hace experiencia, el valor y la soltura para hablarle de tú a tú a un capo. Estoy hablando de personas que durante 30 años manejaron zonas del país, que manejaron alrededor de 25 mil millones de dólares. De eso estoy hablando”.

En esa famosa “entrevista profesional” con el capo, Sabillón revela que este le preguntó:

— “General, ¿esto es político?

–Bueno, le digo yo, para mí es una orden de captura y la cumplo a secas.

–No, me dice, yo aporto al Partido Liberal y me persiguen porque soy liberal.

—Y ¿qué aporta usted?, le digo.

–Bueno, eso lo dejo, me dice.

–¿Aporta en camisetas, financia campañas?

–Sí, me dice, financio campañas políticas.

–Y me increpa él, y por qué no hacen nada con el otro cartel del Partido Nacional o el cartel cachureco.

–Ah, ¿sí?, bueno dígame un nombre porque no los conozco.

–No, el alcalde de El Paraíso.

–Y ¿cómo se llama el exalcalde de El Paraíso?

–Chande, Alexander Ardón, me dice.

–Ah, está bien, no lo pierdo de vista.

–Y el hermano no trabaja con él, me dice.

–¿Y el hermano de quién?, le digo.

–No, usted ya sabe, me dice, del hombre.

–Y ¿quién es el hombre?

–Ah, usted ya sabe”.

–Bueno, le digo yo, si usted paga ¿por qué ahora le libraron la orden de captura? Y yo no tuve otra alternativa que capturarlo a usted.

–Mire, general, ya no aguanto a esos políticos hijos de p… extorsionándome.

–¿Por qué lo extorsionan?, le digo yo.

–Mire, es que ya no me da para pagar tanto.

–¿Qué pagan ustedes?

–Yo pago cuotas, pago por la bajada de la avioneta, pago por el radar, pago porque no se levanten los aviones para que nos intercepten, pago boletos, mando cariñitos, entiéndase cariñitos un maletín lleno de dinero que va para altos funcionarios del Estado: defensa, seguridad, los altos titulares de los poderes del Estado y otros, por ejemplo: Soptravi.

–Deme nombres y yo con todo gusto inicio los procedimientos.

–No, general, lo que le digo se lo digo porque yo creo que usted tiene la buena intención y es un hombre correcto, pero el resto de los nombres yo los llevo para hacer negociaciones en Estados Unidos y allá vamos a decir lo pertinente…

ESTRUCTURA DEL NARCO

Ramón Sabillón sostuvo, en Globo TV, que una estructura de los extraditables movió 25 mil millones de dólares y que de acuerdo a sus averiguaciones, los cerebros del narcotráfico han quedado intactos en el país.

No importa que se hayan llevado a 9 extraditables, la situación no cambia.

También hizo un frío relato de la estructura del narcotráfico en el país. “Voy a mencionar algunos segmentos del crimen organizado.

Ponga A, nivel básico o como le dicen, tropa. Los soldados de la mafia son los que hacen tareas básicas. Pueden ser policías, soldados, escribientes en los juzgados, hasta en los centros de salud; hay gente en la DEI, en el Ministerio Público, investigadores criminales que les aplican tareas básicas. Por ejemplo, el policía que se llevaron a los Estados Unidos, esa tarea tenía. Es el nivel A, hace tareas básicas”.

Y continuó en su descriptivo concepto: “Ahora viene otro nivel, que es el nivel B y da pena decirlo porque somos egresados de la universidad, son las neuronas que orientan al cerebro: abogados, ingenieros, doctores, arquitectos, etcéteras. Da pena ese lastre académico al servicio del narcotráfico, que orienta a los capos a cómo invertir y cómo ejecutar actos”.

El cerebro de la organización, señaló, “no solo es el cerebro, sino que tiene poder político para influenciar a todas las estructuras del Estado, llámese ministros y los extitulares de Poderes del Estado de Honduras…  están allí”.

“Y hace falta el nivel C, que es el nervio político que sustenta el poder y capaz de mover influencias, hasta formular una ley o reformarla para un narco, a favor de un narco. Ese es el poder. Pero ¿quién lo detenta? Si ya desactivamos a los extraditables, si hay dos señores imputados como empresarios allá, aunque no están todos los que deben estar, y ya está el poder básico, círculos A y B, falta el C. Los políticos”, precisó.

PRUEBAS EN EL EXTERIOR

Sabillón Pineda se ofrece para contar a la MACCIH todo lo que sabe y dijo que tiene algunas pruebas documentales en el exterior. “Yo lo he dicho y vuelvo a testificar, las pruebas documentales, cierto, tengo algunas, pero están fuera del país. Tendrían que pagarme el avión para irlas a traer”.

“Yo tengo algunas pruebas recogidas, no todas porque uno corre el riesgo de que le encuentren una prueba, por lo menos documental, y allí le dan piso por completo (dar piso es matarlo). Son estructuras grandes, que si mataron a mi general González Irías y a Alfredo Landaverde, que era mi mentor, qué no me pueden hacer a mí… No descarte en esas hipótesis, la participación de policías, ni la participación de exmilitares. Así, como que trajeron sicarios del cartel de Sinaloa, uno, Romero, lo sacaron, que concuerda con alguna tesis, pero tiene el Ministerio Público que salir a investigar”.

En torno a su situación actual, el general Sabillón no vaciló en afirmar: “me sacudió que de tres amenazas que recibo, tres provienen del gobierno”.

A renglón seguido abundó: “Hay una banda de sicarios que trabaja para varios carteles, hacen trabajos de sicariato, de seguridad de rutas, pero hay uno -bendito sea Dios- que se contactó con una fuente.

–“Óigame, usted conoce a fulano (era mi persona), mire lo andan buscando para matarlo. Entonces, le dice él, explícame… No, solo le voy a decir que es encargo del gobierno. Fue en enero, no está lejos. Pero yo les dije que no tenía gente. Gracias a Dios que un sicario tenga la buena fe; tuvo más sensatez el jefe de sicarios, que otros”.

A ESPAÑA

En su comparecencia televisiva, Sabillón comentó que gobiernos extranjeros “me reconocieron mi labor y yo sé que la sociedad hondureña lo reconoce, pero ¿cómo retribuye el Estado a mi persona?… Me destituyen del cargo, me quitan la seguridad bajo la temeraria infiltración a compañeros periodistas de que yo tenía 50 hombres. Nunca tuve 50. Tenía 21 policías divididos en dos grupos y de los 21, me mataron uno, al conductor más antiguo que tenía”.

“Luego me dicen que me prometen que me van a mandar para la ONU. Igualito a Nueva York. Estoy en Honduras. Bueno, no me pueden mandar para la ONU… mándeme para España. Vino el beneplácito de España ¿y ahora? Voy de baja. Soy candidato a la separación de la institución”.

“Se pregunta uno ¿es que no sirvo?, ¿no le cumplí a la sociedad? Yo pienso que haber capturado carteles de 30 años de vigencia algo aporté y que pasaron políticos, titulares de los Poderes del Estado, ocho periodos presidenciales y ¿por qué no los capturaron? ¿Por qué el que los capturó vive subsumido?”.

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