Geckos, los amigables y desapercibidos vecinos de los humanos.

Los geckos son una especie de lagarto perteneciente a la familia de los Gekkota, que viven en climas cálidos de todo el mundo. Existe una gran cantidad de cosas que quizás no conoces sobre ellos. ¿Te atreves a descubrirlo?

Los hay de todos los tamaños

Existen geckos que tienen 1 centímetro de tamaño como existen geckos de hasta medio metro, demostrando una asombrosa variabilidad en lo que refiere a sus cuerpos.

La especie más grande encontrada hasta ahora midió 60 centímetros, fue nombrada kawekaweau, pero se encuentra extinta.

Son los únicos lagartos que pueden vocalizar

Los geckos son la única especie de lagarto que hasta el momento ha demostrado tener la capacidad de comunicarse con otros mediante los sonidos.

El nombre del gecko nace justamente del sonido que hace cuando intenta mantener contacto con otros geckos.

Pueden perder su cola para defenderse

Si los geckos se encuentran frente a un gran peligro pueden llegar a soltar su cola para distraer al animal que está intentando cazarlos o para liberarse.

Parece que los geckos realmente llevan incorporada la idea de «desprenderse para salir ganando».

No pueden parpadear

Los geckos en realidad no pueden parpadear porque no tienen párpados, aunque cuentan con una membrana transparente a la que limpian mediante el uso de su lengua.

Es decir que los geckos lamen sus propios ojos para limpiarlos, en lugar de usar los párpados. ¿Lo sabías?

Tienen una excelente visión nocturna

La ausencia de párpados tenía que estar recompensada de alguna forma, ¿no? Aunque quizás los beneficios fueron excesivos.

Los geckos tienen más conos en los ojos que nosotros, mientras usan un sistema de visión multifocal que les permite ver en la noche hasta 350 veces mejor que un ser humano promedio.

Pueden trepar a casi cualquier superficie

Los geckos tienen pequeñas almohadillas adhesivas en sus patas que les permite adherirse a prácticamente cualquier superficie sin la necesidad de tensión superficial o líquidos.

La ciencia incluso ha estudiado en más de una ocasión la capacidad de estos reptiles para intentar desarrollar herramientas útiles para el humano.

Muchas personas los adoptan como mascota

Los geckos pueden no parecer muy amigables a primera vista, pero pueden ser una excelente compañía teniendo en cuenta que son bastante pulcros, tranquilos, organizados, y que se comen a los insectos molestos como las moscas o las cucarachas.

Los geckos viven en climas cálidos en donde este tipo de insectos son más abundantes, por lo que muchas personas han decidido darles un hogar en sus casas o simplemente permitirles entrar, en donde los geckos pueden llegar a construir su propio nido.

Incluso hace un tiempo se hizo viral la noticia de un adorable gecko que no paraba de sonreír. La dueña del pequeño lagarto subió muchas fotos a Instagram, en donde las personas lo llenaron de likes.

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