Cuba vs Coronavirus: el socialismo al rescate del mundo

El Coronavirus ha mostrado lo peor y lo mejor de los gobiernos del mundo. En cuanto a lo segundo, podemos dar cuenta de las acciones concretas que ha realizado el gobierno cubano para contener la pandemia, declarada así por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Entre lo más destacable que han hecho es compartir al mundo el medicamento que ayuda al tratamiento del COVID-19. Si bien aún no existe una vacuna para prevenir el virus, el medicamento cubano Interferón Alfa 2B, desde un inicio, fue compartido con el gobierno chino para tratar a sus pacientes infectados. El interferón ya ha sido solicitado por distintos países de América Latina, Asia y Europa.

La solidaridad internacional que Cuba ha demostrado hacia los países del mundo no está en discusión. Recientemente se supo que la isla recibió a un crucero británico con 5 personas a las cuales les fue detectado el COVID-19. El gobierno cubano –con todo y las complicaciones que representa recibir a personas infectadas, sobre todo si se considera que algunos países ya han optado por cerrar sus fronteras–, demostró que la solidaridad es el valor principal que debe regir en momentos de dificultad y de presión mundial.

Por otra parte, Estados Unidos, con todo y su poder económico, político, militar y tecnológico, ha demostrado que no puede asegurar la salud de sus ciudadanos, pues hasta este momento se ha documentado que existen más de 20 mil personas infectadas por coronavirus. Lo que ha hecho el Tío Sam para tratar de resolver esta problemática es negociar un paquete de emergencia, el cual incluye un billón de dólares para ayudar a los estadounidenses afectados, de tal manera que el Estado repartirá dinero entre sus habitantes, ya que, como es sabido, EU no cuenta con servicios de salud pública que asegure a sus ciudadanos de no endeudarse con los servicios de sanidad privada que ofrece ese país.

Las medidas adoptadas por Estados Unidos para ayudar a sus ciudadanos no son consideradas como acciones “populistas” o “asistencialistas”, ya que ante una emergencia –como lo ha sido el COVID-19– hasta los países más capitalistas y de centro-derecha han tenido que recurrir al Estado y aceptar que éste es necesario para apoyar a los ciudadanos. Lo que antes se utilizaba como argumento para atacar y criticar a aquellos países que deciden utilizar al Estado para asegurar educación, salud y alimentación, hoy la realidad les escupe en la cara al ver que el capitalismo y el mercado no son la solución, en tanto que distintos servicios de corte meramente social y de bienestar han sido privatizados.

He ahí la principal diferencia entre capitalismo y socialismo. Mientras el primero añora concentrar grandes cantidades de riqueza a costa de sus ciudadanos –aunque estos no tengan para pagar un seguro de salud privado–, el segundo pone en el centro la seguridad, la salud y la estabilidad del ser humano. Muchas críticas pueden hacérsele al gobierno cubano, pero es en estos momentos cuando se demuestra la verdadera capacidad y potencial de una isla tan pequeña que durante década ha sido ninguneada, bloqueada, embargada y atacada por una enorme potencia mundial.

Tal parece que el sueño americano se convierte en una pesadilla cuando los verdaderos problemas mundiales están a la vuelta de la esquina. El país de las oportunidades se achica y se vuelve débil, porque mientras EU exporta militares al mundo y va repartiendo sanciones económicas a cuanto país decida ser independiente, soberano y alejado del modo de vida americano, por otro lado, una pequeña isla ninguneada por años exporta médicos al mundo, comparte su medicamento para evitar más muertes y demuestra que la solidaridad es lo que puede salvarnos ante cualquier catástrofe.

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1 comentario

  1. Señores: ese medicamento el interferon Alfa-B2 es de uso común en el mundo. Lo inventaron los alemán es y se lo emplea en algunos tipos de cáncer y para combatir la hepatitis. Además no se sabe que sea la respuesta al coronavirus. Dejen se de estar alavando un régimen que ni hospitales tiene. Los que tienen dan pena y para descalichando y en algunos más lueve adentro que afuera.

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